Mujeres.

¿Qué es ser mujer?

Es inevitable pensar en lo que somos, por lo que pasamos y por lo que nos queda aún por pasar.

Durante siglos fuimos rebajadas y degradadas. Aún existe la dominación femenina por parte de hombres que se creen superiores.

Las mujeres durante años fueron cargadas de tareas domésticas para no poder ocupar roles en lo público. ¿Acaso no es esto una forma de control? ¿No fueron otros quienes delimitaron sus lugares sin darles posibilidad de cambio?

Según una teoría Darwiniana las mujeres poseen desventajas en su cerebro, que es más pequeño que el de los hombres, por lo que estas son «eternamente primitivas», así como infantiles, y más materialistas, llegando incluso a ser un peligro real para la civilización contemporánea. Una brecha de inteligencia las separa de los hombres y de poder desempeñar los mismos roles que estos en la sociedad, en la política, y en cualquier otro ámbito.

El cerebro de menor tamaño, que tanto se empeñó en defender el autor, no evitó que las mujeres hicieran grandes cosas. ¿No es la mujer capaz de hacer varias tareas a la vez? ¿Qué mujer en más de una ocasión se encontró haciendo más de una cosa junta? Cuántas mujeres de nuestra sociedad y de nuestro entorno trabajan, estudian y cuidan a los hijos. En esos momentos, ¿dónde está el hombre con sus superioridad, con su cerebro desarrollado, fortaleza, y tantas otras características que lo ponen en ese lugar que nadie le adjudicó más que ellos mismos? Las mujeres, con voz delicada y tono suave, se hacen oír, porque ya no se callan, gritan. Proclaman su lugar, que es el que ellas quieran y no dejan que nadie, principalmente un hombre, se lo marque.

Ser mujer es ser fuerte y guerrera. Es luchar por lo que nos pertenece. Somos libres y nadie debe mandar en nuestra libertad. Estamos prontas para lo que venga.

Conocemos nuestra historia y no vamos a dejar que nada nos detenga.

Texto original de M. G. Flores.

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