Reseña: La restauradora.


La saga La reina del cementerio sigue la historia de Amelia Grey, una joven restauradora de cementerios que tiene el don –o la maldición– de ver fantasmas. Para poder llevar una vida normal tiene tres reglas: no alejarse de los campos santos, ignorar a los fantasmas y no relacionarse con personas que estén acechadas por ellos. La restauradora, primer libro de la saga, comienza cuando Amelia se muda a Charleston para encargarse de Oak Groove, un cementerio de gran valor artístico e histórico. El mundo de la joven se ve de cabeza cuando se encuentran cuerpos asesinados en el lugar y se ve envuelta en una investigación policial. Siente una incontrolable atracción por el detective que lleva el caso, Devlin, pero al ser un hombre acechado está fuera de sus límites, ¿o no?


La reina del cementerio es la saga ideal para aquellos a quienes nos interesa lo paranormal, pero todavía no nos animamos a las novelas de terror. Suspenso, romance y fantasía: Amanda Stevens logra extraer lo mejor de cada uno de los géneros para crear una historia que no vas a poder parar de leer. Amelia es una protagonista inteligente y astuta, que ama su trabajo y está dispuesta a correr cualquier riesgo para cumplirlo, incluso cuando esto implique desenterrar algunas verdades escalofriantes de la conservadora ciudad de Charleston y poner en peligro su propia vida. Devlin se nos aparece como un personaje enigmático dispuesto a encontrar la verdad. Su pasado y el de la protagonista son misterios paralelos al del propio cementerio.


Reseña de Camila Blanco.

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